Los cristianos y su chovinismo
Chovinismo es la creencia narcisista próxima a la paranoia y la mitomanía de que lo propio del país, o región, al que uno pertenece es lo mejor en cualquier aspecto, es pensar que todo lo que proviene de nosotros es mejor, es superior a los demás, es una suerte de patriotismo exagerado.
A lo que he visto, pienso que los seguidores de Jesús tenemos mucho de chovinismo. Puede ser que en este momento pienses que estoy loco, o te estoy ofendiendo, pero déjame explicarte algunos argumentos que me permiten desarrollar este articulo.
- Justificar nuestros fracasos, echándoles a otros la culpa: Una persona que sufre de chovinismo, es arrogante y no sabe reconocer sus defectos, por eso constantemente busca la manera de justificar sus fracasos echándole la culpa a los demás.
Al diablo: Una de las cosas que siempre me he preguntado, al ir a congregarme es: porqué hay veces en que Satanás tiende a ser culpado por todo. Existe una gran campaña de adjudicarle a Satanás el propósito y fin de muchas cosas. Tanto es que suena hasta extremadamente fanático. Irónicamente hay un chiste no tan chistoso que me contaron hace algunos años, cuando empezaba en el evangelio:
“Estaba una vez Satanás llorando en una esquina desconsoladamente,
y pasa un cristiano y se sorprende y le pregunta: ¿Hey satanás porqué lloras?
Y Satanás le contesta: "Estoy llorando porque ustedes los cristianos me echan la culpa de todo"
“Estaba una vez Satanás llorando en una esquina desconsoladamente,
y pasa un cristiano y se sorprende y le pregunta: ¿Hey satanás porqué lloras?
Y Satanás le contesta: "Estoy llorando porque ustedes los cristianos me echan la culpa de todo"
Muchas veces los cristianos, le echamos la culpa a satanás por nuestros pecados y expresamos "es que satanás es astuto hermano" Dios no quiere escuchar eso, Dios quiere escuchar esto "Padre, he desobedecido su mandato, te he ofendido, no soy digno de ser llamado tu hijo, perdóname y restáurame por favor" Dios aplasta al soberbio cuando empieza a excusarse y echarle la culpa a otros de sus acciones y levanta y exalta al que reconoce su pecado y lo confiesa. Cuando era un niño, asistía a la Iglesia de mi pueblo, y de vez en cuando pasaban algunas personas a expresar sus “testimonios”, una vez un joven paso al altar y tomo el micrófono y dijo: “Hermanos, el diablo nos sigue todos los días y nos hace caer, yo propongo que oremos para que deje de molestarnos; acordémonos de que su propósito es matarnos, siempre pone cascaras en nuestro camino”. Este joven condenaba al diablo, porque no podía vencer la pornografía, pero ¿Acaso el diablo se le presentaba en la noche y le encendía el televisor y lo obligaba a ver pornografía? ¿Cómo consigue este muchacho esas películas? Obvio, el diablo pone las trampas, pero no te obliga a pecar, la palabra de Dios dice en 2 Timoteo 1:7: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. Esta en nosotros caer o fracasar, creo que el cristianismo sea ha llenado de excusas, y que muchos no hemos querido comprometernos y cuando fracasamos en algo, buscamos a nuestro enemigo y lo acusamos con el único de fin de justificar nuestras acciones y así no sentirnos mal y poder seguir revolcándonos en las mismas estupideces constantemente.
A nuestro entorno. Todo empezó en el Edén. Adán le dijo a Dios:
“La mujer que me diste por compañera me dio de comer del árbol, y yo comí.” (Génesis 3:12)
Cuando el primer hombre fue atrapado en pecado, culpó a su esposa y extiende la culpa a Dios también. Su respuesta implica que él hubiese permanecido inocente si Dios no le hubiese puesto a Eva en el jardín con él.
La traslación de culpa continúa hoy. Nuestros corazones orgullosos nos llevan a desesperadamente buscar a otro a quien culpar cuando somos confrontados por nuestro propio pecado. Debe haber otro - nuestro cónyuge, hermano, padre, jefe, compañero de trabajo, pastor, amigo o hasta Dios mismo.
Estamos tan desesperados por justificarnos que nos hacemos irracionales. He aquí 12 ejemplos.
1) IRA
No perdería el control de mi temperamento si mis compañeros de trabajo fueran fáciles de sobrellevar o si mis hijos tuvieran un mejor comportamiento y si mi cónyuge fuese más considerado.
2) IMPACIENCIA
Yo sería una persona muy paciente si simplemente no hubiera tanto tránsito en la calle o filas tan largas en los supermercados. Si no tuviese tantas responsabilidades y la gente a mí alrededor no fuera tan lenta nunca sería impaciente.
3) LASCIVIA
Tendría una mente pura si no hubiese tantas imágenes sensuales en nuestra cultura.
4) ANSIEDAD
No me preocuparía sobre el futuro si tan solo mi vida fuera un poco más segura-si solo tuviera dinero y salud.
5) APATÍA ESPIRITUAL
Mi vida espiritual sería mucho más apasionada y no caería tanto en pecado si mi grupo pequeño fuera más estimulante o si la escuela dominical fuera más interactiva o si la música en la adoración fuera más animada o si los sermones fueran mejores
6) INSUBORDINACIÓN
Si mis padres/jefes/pastores fueran líderes piadosos, entonces los seguiría con gozo.
7) UN ESPÍRITU CRÍTICO
7) UN ESPÍRITU CRÍTICO
No es mi culpa que los que me rodean son ignorantes y tienen tan poca experiencia.
8) AMARGURA
Si supieras lo que esa persona me hizo entenderías mi amargura. ¿Cómo podría perdonar algo así?
9) GLOTONERÍA
Mi esposa/esposo/amigo cocina riquísimo. Las cosas que cocina son imposibles de resistir.
10) CHISME
Son los demás los que siempre empiezan las conversaciones. No hay manera de evitar escuchar lo que otros dicen. Y cuando me preguntan no puedo evitar compartir lo que ya se.
11) AUTO-COMPASIÓN
Nunca seré feliz porque mi matrimonio/familia/empleo/ministerio es tan difícil.
12) EGOÍSMO
Sería más generoso si tuviera más dinero.
Excusas como estas son arrogantes y necias. Es una manera orgullosa de tratar de justificar nuestras acciones y apaciguar nuestras conciencias culpables. También las usamos para evitar humillarnos delante de Dios en arrepentimiento y buscar su perdón.
Considera Santiago 1:13-15, el cual nos deja sin escapatoria frente a nuestro pecado y culpa. No podemos culpar a Dios porque él "no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie".
Debemos aceptar la verdad humillante que "cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido".
Esto le pondrá fin al juego de buscar un culpable y nos enviará a los pies de Cristo para rogar misericordia y gracia.
· Orgullosos y cerrados. Otra de las características de un chovinista, es que no existe nadie ni nada que se compare con él o su pueblo; y con esto me refiero a lengua, país, comidas, tradiciones, entre otros. Un ejemplo de esto, lo encontramos en
Nicolás Chauvin, este fue un soldado francés al servicio de Napoleón. Se hizo célebre por lo exagerado de sus sentimientos patrióticos. Popularizado por el teatro, su nombre llegó a ser el de un nacionalista exaltado, que solamente encuentra aceptable lo nacional. Del apellido Chauvin se forjó chauvinismo, ‘patriotismo excesivo, fanático’.
Una de las cosas que caracterizaron a Nicolás, era su orgullo desmedido por su país, y este sentimiento llego a tal grado que comenzó a creer que Francia debía dominar el mundo sin importar que métodos debieran usarse. Pero, Nicolás Chauvin no está muerto, aun sigue vivo en muchos cristianos; adultos que viven discutiendo por religiones, lideres que aseguran que sus congresos son mejores que otros, músicos que con tal de vender sus discos desacreditan el esfuerzo de otros cantantes asegurando que la música que produce el grupo “X” no es “inspirada” por Dios, y peor aún, pastores que transmiten a su congregación de que no existe nadie como ellos y por tal razón merecen vivir mejor que cualquier otra persona; en otras palabras, hoy en día el orgullo se ha mezclado con la fe, y sinceramente la mayoría de cristianos creen que por solo el hecho de tener la gracia y misericordia de Jesús, ellos pueden tomarse el derecho de categorizar y juzgar a los demás.
Tranquilo querido lector, no estoy en su contra, yo también soy cristiano; tal vez usted se estará preguntando: En que se basa Falcon para decir que el cristiano es orgulloso? Ahhh tiene toda la razón, y con gusto a continuación quiero compartirle algunos fundamentos que me inspiraron a escribir este artículo:
ü Solo nosotros podemos cantarle a Dios. Los “inconversos” aunque tengan talento Dios no los escuchara. Si Danilo Montero lanza un álbum nadie dirá nada, pero si Juan Luis Guerra decide cantarle o dedicar una canción a Dios, ya comenzamos a prohibir a los demás que la escuchen.
ü Debemos ayudarnos y apoyarnos solo entre cristianos. La gente de afuera se está muriendo de hambre, misericordia, paz y nosotros nos quedamos con todo y no estamos compartiendo.
Jesús vino por lo que se había perdido, en otras palabras por los mentirosos, hipócritas, ladrones, envidiosos, homicidas, fornicarios, adúlteros, y el resto de prácticas que no le agradan; pero si el ser mas santo nunca se creyó ni discriminó a su prójimo, quien somos nosotros para juzgar y olvidar a nuestros hermanos? Dejemos el sentimiento de Jueces a un lado, y volvámonos Pacificadores.
Falcon.

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