TU
META FINAL
Es vital que antes de alistarte para correr, puedas definir a donde quieres
llegar, y esa visión de Dios para tu vida juega un rol fundamental. Tienes que
delinear a donde quieres llegar antes del arranque o de lo contrario ni
siquiera sabrás el camino que tienes que recorrer para llegar a tu objetivo.
Una vez que lo tengas definido, tu mente solo estará en prepararte de la mejor
manera para llegar a la meta, sin importar los obstáculos que tengas que
atravesar y superar para llegar, y esa es la mentalidad de alguien que sabe lo
que quiere y corre para ganar.
Ningún corredor se alista a una carrera pensando que no la va a ganar. Nadie se
inscribe a la universidad solo para aparecer en la lista de inscriptos, sino
que los que se inscriben, lo hacen creyendo que llegarán a la meta y que al
final de la carrera recibirán el título que los acreditará como abogados,
arquitectos, ingenieros, médicos o lo que se hayan propuesto alcanzar.
Hay una frase que ha engañado a muchos por bastante tiempo hundiéndolos en el
fango de la mediocridad, y es aquella resonada frase que dice: “Lo importante
es competir”, y con eso es suficiente.
En total contraste con la Biblia, que nos lanza el desafío a no solo competir,
sino que entrenar legítimamente, prepararnos, e ir más allá de solo competir,
la Biblia nos impulsa y nos desafía a que compitamos para ganar!!!
Lamentablemente muchos jóvenes absorbieron esta mentalidad conformista y
pesimista, mirando la vida desde una perspectiva negativa. Creyendo que les ha
tocado vivir una vida sin oportunidades, impidiéndoles pensar en que pueden
sobresalir y triunfar en lo que se propongan.
Por ello es necesario cambiar nuestra cosmovisión y empezar a mirar las
oportunidades cuando otros se fijan en los problemas, dar el paso extra cuando
otros empiezan a retroceder. Ver las cosas antes de que ocurran, sin dejar que
la situación actual los afecte al punto de perder de vista la meta final, es
una cualidad de los verdaderos campeones.
En el momento de inaugurar el conocido parque de Disney, el creador de dicho
emprendimiento ya había muerto. Cuando el maestro de ceremonias iba a presentar
a su esposa, antes de entregarle el micrófono dijo: “Cuanto le hubiese gustado
al Sr. Disney ver está realidad del proyecto”; seguidamente ella tomó el
micrófono para brindar unas palabras y dijo: “El ya lo vio antes que todos
nosotros”.
Cuando te metes a una carrera tienes que hacerlo creyendo que la vas a ganar.
En vuelo a casa. Gerardo López Falcón.

0 comentarios:
Publicar un comentario