Un
inmortal es más que un soñador, es un hacedor. Él ha aprendido a diferenciar entre ser un
hacedor y un dormilón. El dormilón es aquel que no le gusta el riesgo, prefiere quedarse
en las dulces sabanas de la pereza y la mediocridad, ha encontrado en los
sueños un mundo mejor, donde sus metas y logros han sido alcanzados, el detalle
es que simplemente son sueños, aun no se
han vuelto realidad, pero debido a que la paga de esa realidad es alta,
prefiere seguir soñando creyendo que alguien le cumplirá sus deseos ; en cambio
el hacedor a diferencia del dormilón, reconoce que soñar es grandioso, pero una
vez que está soñando y está en la parte más importante del mismo, se despierta
y observa a su alrededor, su entorno es diferente al del sueño, las situaciones
de la vida son más complicadas y el camino está lleno de piedras y espinos,
pero él soñador se levanta de su cama, lavándose la cara y sale en rumbo a la
vida, buscando lo que había soñado.
El inmortal tiene muy claro que sin
sueños su vida está vacía y oscura, por
tal razón día tras día vive soñando, haciendo planes, creyendo en un mejor futuro, pero ante todo,
sus obras respaldan sus sueños; él
inmortal ejercita lo que habla y sueña, esa es la base de su
diario vivir: sueña, se levanta y busca como lograr su sueño.
Autor: GLF.

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