Haz tu sueño en mí.

Haz tu sueño en mí.
Aún siendo una persona de 75 años, lo mandaste a llamar,
lo sacaste de su parentela rumbo a una tierra desconocida,
recibió críticas y hasta burlas, pero tú dulce voz en su corazón
fue la razón de su peregrinaje hacia la conquista de tú sueño,
crear un pueblo como las arenas del mar y las estrellas del cielo.

No tengo la edad de Abraham ni su experiencia, pero en algo
si somos iguales, ambos decidimos caminar como peregrinos
aferrados a tus promesas con el único propósito de que tú sueño
se cumpla en nosotros, haz tu sueño hoy en mí.

Tus sueños son la razón de la existencia de la humanidad;
2 generaciones luego de tú amigo Abraham, no habías olvidado la
promesa, y en una familia de 12 hermanos, escogiste al menos fuerte,
y le heredaste tu sueño; fue víctima de odio y envidia por parte de sus
propios hermanos, hasta lo vendieron a tierra extranjera; sufrió injusticias,
burlas y fue a la cárcel por algo que no cometió, pero aún así tu dulce voz lo
consolaba por las noches, y lo colocaste como Faraón, perdonando a su
familia y salvándolos de la hambruna que se acercaba; tu sueño de crear un
pueblo como las arenas del mar y las estrellas del cielo aún seguía en proceso.

Así como José, hay momentos que no entiendo las cosas que pasan a
mi alrededor, las injusticias que sufro o las decepciones causadas por
seres queridos; pero si todo esto es necesario para que tu sueño se
haga en mí, por favor procede, y nunca dejes de susurrar tu amor
en mi corazón.

Escuchaste el clamor de tu pueblo, y te acordaste de Abraham; pusiste
tus ojos, en un delincuente, en alguien que había escapado
hacia las montañas del olvido, le asignaste la misión de sacar a tu
pueblo del yugo esclavizador y llevarlo rumbo a la tierra prometida,
grandes cosas le permitiste hacer a Moises y aún en el desierto los
protegías de día y noche, mostrando tu misericordia. En algunas
ocasiones Moisés sintió desfallecer, pero tu dulce voz saciaba sus
tristezas y desesperación; aún antes de morir, lo llevaste a un monte
alto, mostrándole la tierra prometida, la cual habías prometido a tú
amigo Abraham; quisiera morir como Moises, que lo último que mis
ojos vean sea el cumplimiento de tú sueño en mí.

Y puedo seguir mencionando los hombres y mujeres que has usado para
cumplir tu sueño en la humanidad y no terminaría: Josue, Ana, Rut, David,
Elías, los profetas, entre otros; pero aunque no soy un Rey, profeta,
poeta, tengo un corazón enamorado de ti, y deseo que hagas tu sueño
hoy en mí, quiero vivir toda mi vida con esa razón y poder ser parte de
esos miles de humanos que escogiste para heredar tu sueño: crear un
pueblo como las arenas del mar y las estrellas del cielo, con la única razón
de compartir tu amor y formar una amistad con ellos.

Saliendo a recuperar a nuestra herencia


Saliendo a recuperar a nuestra herencia
Introducción.
Como vemos el evangelio? Como vemos el mundo? Que espera Dios de Nosotros?
Hoy hablamos mucho acerca de conquistar al mundo, cuando eso implica combate y por ende, heridos y muertos. Por ello tanta gente circula en la vida resentida con los cristianos y la iglesia que trata de someterlos al orden.

Nos desgastamos en eventos, cruzadas, campañas, cuando la evangelización siempre se ha tratado de relaciones. Por ello perdemos de vista la vida de los individuos y los volvemos seres sin historia en una masa de gente anónima. Los eventos realmente deben ser la excusa para que las relaciones se cultiven

Desarrollo

1-     Nos hemos vuelto individualistas
2-     Nos hemos vuelto facilistas
3-     Cierro los ojos y encuentro a Jesus:
·         Hablando con las personas menos importantes y perdidas de la época.
·         El poder del “evangelismo” de Jesús no estaba en cómo convencía o convertía a las personas, si no en cómo permitía que sus obras hablaran las Buenas Noticias –concepto básico y elemental de evangelismo.
·         Veo a Jesus preocupado no por llevar a alguien a la Iglesia, célula, sino por establecer una amistad, comienza a satisfacer las necesidades de esa persona.
·         Jesus hablaba sin temor, debido a que su testimonio se lo permitía. Lee Mt 5:13-18. Si damos ejemplo ganamos credibilidad; si por el contrario los hechos demuestran lo contrario perjudicamos el buen nombre de Cristo y su causa
·         Debemos ser naturales, no hay razón de fingir nuestra personalidad, Para mayor naturalidad es preciso relacionarse a menudo en áreas ‘naturales’, en lugares o eventos de interés mutuo. Muy provechoso es el contacto en la naturaleza: excursiones, salir de campo, compartir pic-nic (barbacoa), deportes, etc. Tenemos que encontrar las cosas de interés para tender un puente de confianza y abrirnos, incluso con contar cosas de nuestra familia, trabajo, etc. Cuando invitamos a comer, o nos invitan, podemos orar antes de empezar (en silencio o incluso en voz alta si nos permiten). Eso ya es una pequeña muestra de nuestra fe.
·         Increíble, la gente observa que Jesús vive por fé, no se anda quejando, no se desespera,  no miente y engaña. Al vivir por fe, hacemos que otros crean que existe un modo diferente de vivir.
·         Jesus donde llega, contagia a los demás. Las personas con quienes nos relacionamos deben ser contagiadas de nuestra fe, de nuestro amor y de nuestra esperanza.

Conclusión.

Nuestros jóvenes necesitan ser liberados a poder sostener la conversación con su cultura y dejar que el mensaje de las Buenas Noticias haga lo suyo. Es tiempo que la Biblia sea utilizada como un instrumento de conversación y deje de ser un arma de coerción

Los cristianos y su chovinismo

Los cristianos y su chovinismo
Chovinismo es la creencia narcisista próxima a la paranoia y la mitomanía de que lo propio del país, o región, al que uno pertenece es lo mejor en cualquier aspecto, es pensar que todo lo que proviene de nosotros es mejor, es superior a los demás, es una suerte de patriotismo exagerado.
A lo que he visto, pienso que los seguidores de Jesús tenemos mucho de chovinismo. Puede ser que en este momento pienses que estoy loco, o te estoy ofendiendo, pero déjame explicarte algunos argumentos  que me permiten desarrollar este articulo.
  • Justificar nuestros fracasos, echándoles a otros la culpa: Una persona que sufre de chovinismo, es arrogante y no sabe reconocer sus defectos, por eso constantemente busca la manera de justificar sus fracasos echándole la culpa a los demás.
Al diablo: Una de las cosas que siempre me he preguntado, al ir a congregarme es: porqué hay  veces en que Satanás tiende a ser culpado por todo. Existe una gran campaña de adjudicarle a Satanás el propósito y fin de muchas cosas. Tanto es que suena hasta extremadamente fanático. Irónicamente hay un chiste no tan chistoso que me contaron hace algunos años, cuando empezaba en el evangelio:
“Estaba una vez Satanás llorando en una esquina desconsoladamente,
y pasa un cristiano y se sorprende y le pregunta: ¿Hey satanás porqué lloras?
Y Satanás le contesta: "Estoy llorando porque ustedes los cristianos me echan la culpa de todo"
Muchas veces los cristianos, le echamos la culpa a satanás por nuestros pecados y expresamos "es que satanás es astuto hermano" Dios no quiere escuchar eso, Dios quiere escuchar esto "Padre, he desobedecido su mandato, te he ofendido, no soy digno de ser llamado tu hijo, perdóname y restáurame por favor" Dios aplasta al soberbio cuando empieza a excusarse y echarle la culpa a otros de sus acciones y levanta y exalta al que reconoce su pecado y lo confiesa. Cuando era un niño, asistía a la Iglesia de mi pueblo, y de vez en cuando pasaban algunas personas a expresar sus “testimonios”, una vez un joven paso al altar y tomo el micrófono y dijo: “Hermanos, el diablo nos sigue todos los días y nos hace caer, yo propongo que oremos para que deje de molestarnos; acordémonos de que su propósito es matarnos, siempre pone cascaras en nuestro camino”. Este joven condenaba al diablo, porque no podía vencer la pornografía, pero ¿Acaso el diablo se le presentaba en la noche y le encendía el televisor y lo obligaba a ver pornografía? ¿Cómo consigue este muchacho esas películas? Obvio, el diablo pone las trampas, pero no te obliga a pecar, la palabra de Dios dice en 2 Timoteo 1:7: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. Esta en nosotros caer o fracasar, creo que el cristianismo sea ha llenado de excusas, y que muchos no hemos querido comprometernos y cuando fracasamos en algo, buscamos a nuestro enemigo y lo acusamos con el único de fin de justificar nuestras acciones y así no sentirnos mal y poder seguir revolcándonos en las mismas estupideces constantemente.
A nuestro entorno. Todo empezó en el Edén. Adán le dijo a Dios: 
“La mujer que me diste por compañera me dio de comer del árbol, y yo comí.” (Génesis 3:12)
Cuando el primer hombre fue atrapado en pecado, culpó a su esposa y extiende la culpa a Dios también. Su respuesta implica que él hubiese permanecido inocente si Dios no le hubiese puesto a Eva en el jardín con él.
La traslación de culpa continúa hoy. Nuestros corazones orgullosos nos llevan a desesperadamente buscar a otro a quien culpar cuando somos confrontados por nuestro propio pecado. Debe haber otro - nuestro cónyuge, hermano, padre, jefe, compañero de trabajo, pastor, amigo o hasta Dios mismo.
Estamos tan desesperados por justificarnos que nos hacemos irracionales. He aquí 12 ejemplos.

1) IRA
No perdería el control de mi temperamento si mis compañeros de trabajo fueran fáciles de sobrellevar o si mis hijos tuvieran un mejor comportamiento y si mi cónyuge fuese más considerado.
2) IMPACIENCIA
Yo sería una persona muy paciente si simplemente no hubiera tanto tránsito en la calle o filas tan largas en los supermercados. Si no tuviese tantas responsabilidades y la gente a mí alrededor no fuera tan lenta nunca sería impaciente.
3) LASCIVIA
Tendría una mente pura si no hubiese tantas imágenes sensuales en nuestra cultura.
4) ANSIEDAD
No me preocuparía sobre el futuro si tan solo mi vida fuera un poco más segura-si solo tuviera dinero y salud.
5) APATÍA ESPIRITUAL
Mi vida espiritual sería mucho más apasionada y no caería tanto en pecado si mi grupo pequeño fuera más estimulante o si la escuela dominical fuera más interactiva o si la música en la adoración fuera más animada o si los sermones fueran mejores
6) INSUBORDINACIÓN
Si mis padres/jefes/pastores fueran líderes piadosos, entonces los seguiría con gozo.
  7) UN ESPÍRITU CRÍTICO
No es mi culpa que los que me rodean son ignorantes y tienen tan poca experiencia.
8) AMARGURA
Si supieras lo que esa persona me hizo entenderías mi amargura. ¿Cómo podría perdonar algo así? 
9) GLOTONERÍA
Mi esposa/esposo/amigo cocina riquísimo. Las cosas que cocina son imposibles de resistir. 
10) CHISME
Son los demás los que siempre empiezan las conversaciones. No hay manera de evitar escuchar lo que otros dicen. Y cuando me preguntan no puedo evitar compartir lo que ya se.
11) AUTO-COMPASIÓN
Nunca seré feliz porque mi matrimonio/familia/empleo/ministerio es tan difícil.
12) EGOÍSMO
Sería más generoso si tuviera más dinero.

Excusas como estas son arrogantes y necias. Es una manera orgullosa de tratar de justificar nuestras acciones y apaciguar nuestras conciencias culpables. También las usamos para evitar humillarnos delante de Dios en arrepentimiento y buscar su perdón.
Considera Santiago 1:13-15, el cual nos deja sin escapatoria frente a nuestro pecado y culpa. No podemos culpar a Dios porque él "no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie".
Debemos aceptar la verdad humillante que "cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido".

Esto le pondrá fin al juego de buscar un culpable y nos enviará a los pies de Cristo para rogar misericordia y gracia.

·         Orgullosos y cerrados. Otra de las características de un chovinista, es que no existe nadie ni nada que se compare con él o su pueblo; y con esto me refiero a lengua, país, comidas, tradiciones, entre otros. Un ejemplo de esto, lo encontramos en
 Nicolás Chauvin, este fue un soldado francés al servicio de Napoleón. Se hizo célebre por lo exagerado de sus sentimientos patrióticos. Popularizado por el teatro, su nombre llegó a ser el de un nacionalista exaltado, que solamente encuentra aceptable lo nacional. Del apellido Chauvin se forjó chauvinismo, ‘patriotismo excesivo, fanático’.
Una de las cosas que caracterizaron a Nicolás, era su orgullo desmedido por su país, y este sentimiento llego a tal grado que comenzó a creer que Francia debía dominar el mundo sin importar que métodos debieran usarse.  Pero, Nicolás Chauvin no está muerto, aun sigue vivo en muchos cristianos; adultos que viven discutiendo por religiones, lideres que aseguran que sus congresos son mejores que otros, músicos que con tal de vender sus discos desacreditan el esfuerzo de otros cantantes asegurando que la música que produce el grupo “X”  no es “inspirada” por Dios, y peor aún, pastores que transmiten a su congregación de que no existe nadie como ellos y por tal razón merecen vivir mejor que cualquier otra persona;  en otras palabras, hoy en día el orgullo se ha mezclado con la fe, y sinceramente la mayoría de cristianos creen que por solo el hecho de tener la gracia y misericordia de Jesús, ellos pueden tomarse el derecho de categorizar y juzgar a los demás.
Tranquilo querido lector, no estoy en su contra, yo también soy cristiano; tal vez usted se estará preguntando: En que se basa Falcon para decir que el cristiano es orgulloso? Ahhh tiene toda la razón, y con gusto a continuación quiero compartirle algunos fundamentos que me inspiraron a escribir este artículo:
ü  Solo nosotros podemos cantarle a Dios. Los “inconversos” aunque tengan talento Dios no los escuchara. Si Danilo Montero lanza un álbum nadie dirá nada, pero si Juan Luis Guerra decide cantarle o dedicar una canción a Dios, ya comenzamos a prohibir a los demás que la escuchen.
ü  Debemos ayudarnos y apoyarnos solo entre cristianos.  La gente de afuera se está muriendo de hambre, misericordia, paz y nosotros nos quedamos con todo y no estamos compartiendo.

Jesús vino por lo que se había perdido, en otras palabras por los mentirosos, hipócritas, ladrones, envidiosos, homicidas, fornicarios, adúlteros, y el resto de prácticas que no le agradan;  pero si el ser mas santo nunca se creyó ni discriminó a su prójimo, quien somos nosotros para juzgar y olvidar a nuestros hermanos?  Dejemos el sentimiento de Jueces a un lado, y volvámonos Pacificadores.
                               Falcon.

Evolucionas o te extingues


Juan 10:10 – "Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia".

Hace unos 65 millones de años que los dinosaurios dejaron de vivir. Hay muchas versiones de por qué se extinguieron. Algunos científicos dicen que su vida fue desapareciendo debido a los efectos del impacto de un asteroide en la península de Yucatán, México. La caída del inmenso asteroide habría causado cambios químicos en la atmósfera de la tierra y estos habrían ocasionado un sin número de tormentas, lluvias ácidas, fuegos y vientos extremos que habrían probado ser demasiado fuertes y difíciles de sobrevivir para los dinosaurios. Lo cierto es que aunque la comunidad científica no se pone de acuerdo si en verdad hubo o no un súper asteroide, casi todos están de acuerdo en que los dinosaurios no supieron adaptarse a los cambios de circunstancias que les tocó al irse desarrollando su vida. Fuerte actividad volcánica, aluviones de lodo e increíbles lluvias sulfúricas que fueron quemando la vegetación y por ende arruinando la base de la cadena alimenticia de aquel entonces se hicieron cosa de todos los días y los dinosaurios empezaron a morir de hambre. Algunos dicen que al ir envejeciendo los dinosaurios se hacían demasiado pesados para escapar de fuegos o inundaciones de lava, requerían demasiado alimento en medio de tanta escasez o hasta que eran demasiado torpes para cazar animales más pequeños. Por todo esto otras especies sobrevivieron a estas crisis del planeta y los dinosaurios no.

Los científicos explican que todavía hoy la vida animal y vegetal en el mundo está sujeta a una regla que se llama "La supervivencia del más apto". La supervivencia del más apto es una ley que dice que aquel individuo que mejor se va adaptando al desarrollo de las circunstancias a su alrededor es aquel que sobrevive y aquel que no se adapta empieza a correr peligro de extinción. Los más aptos son los que no están desprevenidos de los peligros y están lo suficientemente fuertes como para resistir ciertas circunstancias amenazantes. ¿Dime si todavía no sabes a dónde voy con todo esto? Yo creo que la ley de la supervivencia del más apto también funciona en la vida espiritual. Si no resistimos a las tentaciones, si nos conformamos con parecer buenos y conservar una vida religiosa exterior que calle bocas pero que no nos siga transformando recurrentemente a la imagen de Cristo, pronto vamos a ser dinosaurios espirituales. Si no estamos lo suficientemente fuertes en el Señor nuestras vidas espirituales van a estar en serio problemas cuando exploten volcanes de problemas a nuestro alrededor o lluvias de crisis y desilusiones inunden nuestros pensamientos. Ahí se va a ver si sobrevivimos o si nos extinguimos. Si nos adaptamos a seguir creciendo aún en medio de circunstancias negativas o si cedemos y nada más nos hacemos víctimas de los cambios a nuestro alrededor.
¿Evolucionas o te extingues? Es la decisión que cada joven debe tomar en cuenta en estos tiempos; ellos están viviendo en un medio que está sufriendo cambios drásticos tanto en la economía, sociedad,  tecnología, medio ambiente y principalmente en los valores cristianos.  El estilo de vida del siglo XXI es totalmente diferente al del siglo pasado; la liberación femenina ha hecho que las mujeres ocupen grandes puestos en los gobiernos,  además, a comienzos del siglo XXI, la digitalización experimentó un enorme cambio que dio lugar a nuevos dispositivos de almacenamiento de datos (MP3, MP4, Pendrive...) y una mayor intensidad en la expansión de la telefonía móvil (iniciada en los años 80 del siglo XX), entre otras muchas características. En el campo de la tecnología también destacó el conocido como apagón analógico, así como la aparición, en 2005, del TDT o Televisión Digital Terrestre. En este siglo comienza a cobrarse verdadera conciencia del fenómeno conocido como cambio climático, que se ha convertido en una de las mayores preocupaciones internacionales; este problema ha motivado numerosas campañas de protesta, mientras, por parte de los Estados, se proponen medidas destinadas a lograr posibles soluciones, como el Protocolo de Kioto, acordado a finales del siglo XX (se concertó el 11 de diciembre de 1997, y se firmó entre el 16 de marzo de 1998 y el 15 de marzo de 1999 en la sede de la ONU), y que continúa vigente en la actualidad, siendo su aplicación responsabilidad de los distintos Estados signatarios. En el campo de la política demográfica, la globalización, de la que ya se habló en las últimas décadas del siglo XX, se ha intensificado notablemente.
Está claro, los jóvenes están experimentando muchos cambios, y en el camino muchos se van extinguiendo, chicos que cambian sus valores fácilmente por influencias de medios como la televisión, internet, música, amigos; estos cambios en nuestro mundo, está permitiendo que la juventud entre en una guerra, donde solo los que tengan mayor carácter y identidad podrán evolucionar y tomar las ventajas que ofrecen estos cambios sin dañar su integridad. La juventud cristiana debe entender que están en un momento de cambio, y que no basta con estar en una Iglesia o ser hijo de creyentes para poder sobrevivir en estos tiempos, ha llegado la hora de evolucionar y hacer que el entorno en que vivimos no nos destruya, sino más bien que nos permita mejorar nuestros defectos y alcanzar conductas de mejoramiento junto a ella, o evolucionamos y seguimos adelante o involucionamos y nos extinguimos.
Me imagino a los dinosaurios buscando formas de sobrevivir al entorno que se les presentaba, de fijo, el cambio debía iniciar en su organismo, sus sistemas y órganos fueron generando defensas para poder combatir los cambios en su alimentación, clima y hasta de su hábitat. ¿En qué áreas debo evolucionar? A continuación mencionare algunos elementos que la juventud cristiana debe dejar y comenzar a evolucionar:
  • Miedo a la confrontación: Que vergüenza es conocer jóvenes que les da miedo debatir con otros acerca de las cualidades de Dios, pero peor aún, son aquellos que se dicen llamar “lideres o discípulos” y ni siquiera conocen a quien están siguiendo. Si señores, la juventud no tiene el habito de investigar o conocer lo que Dios tiene para ellos, se conforman con la predica o el sermón del domingo, no tienen la curiosidad de escudriñar las escrituras y debatir con otros lo que ahí está escrito.  Me he encontrado con chicos que han sido humillados y burlados por conocedores de la Filosofía, sicología; siempre les hacen las mismas preguntas: ¿Existe Dios? ¿Quién es Jesús? Y la respuesta de los muchachos siempre son 2: el silencio o el miedo a responder. Debemos evolucionar nuestra manera de pensar, hay que usar uno de los regalos más grandes que Dios ha dado a la humanidad, “la sabiduría”;  el joven debe sumergirse y escudriñar no solo las escrituras bíblicas, sino libros de ciencia, historia, filosofía, ¿Porque? Por la sencilla razón de que nuestro entorno así lo exige, ya no basta con saberse Génesis 1:1 para poder ganar almas para Cristo, nuestro medio exige a gritos Jóvenes con conocimientos y poder de Dios; si te hablo a ti Líder, pastor, discípulo, para poder sobrevivir en este medio en el que estamos es hora de que busques conocimientos y dejes de un lado los prejuicios que nuestros antepasados nos han heredado debido a su ignorancia: “La filosofía y la ciencia son del diablo, estudia solo la Biblia el resto no importa”. ¿Quién creo el universo, acaso no fue Dios? Entonces es hora de conocer más acerca de los planetas y no sentirnos ofendidos cuando salen documentales acerca de la vida en otras galaxias; ¿Quién era el que sanaba con saliva y barro, no era Jesús? Entonces porque prohibir a un chico prepararse como médico, si después puede usar esos conocimientos para traer alivios a otros.  Para que la juventud cristiana comience a ganar almas para su Rey, no puede evitar la confrontación, es por eso que se necesitan gente violenta en el reino, muchachos que debatan a otros y puedan defender sus valores con argumentos concretos y sabios.
  • Cristianos en 4 paredes: Los jóvenes que se quedan encerrados en los templos son como un ejército que no sale a hacer batalla. Dios quiere jóvenes conforme a su corazón, dispuestos a correr riesgos y a enfrentar al enemigo. Jóvenes como David. Dios busca una nueva generación de jóvenes. Jóvenes con autoridad,  no autoritarios, con más acción que discurso. Más visión que tradición, más profundidad que legalismo. Más carácter que imagen. Jóvenes que conquisten.  
  • El conformismo:
    Debemos luchar en contra de conformarnos a nuestra realidad. Debemos saber que Dios aún tiene más para nosotros. Debemos entender que Dios aún no ha terminado con nosotros. Debemos dejar de conformarnos con la misma rutina religiosa que nos aparta de una relación genuina con El. Debemos dejar el conformismo que nos acomoda y nos queda tan bien que se nos hace difícil despojarnos de el. El conformismo te destruye, te quita la visión y debilita tu liderazgo.
  • El cansancio:
    Debemos luchar en contra del cansancio que nos visita cada vez que hacemos algo bien o mal en el ministerio, que nos invita a renunciar y a convertirnos en una estadística más del ministerio juvenil. Debemos romper el ciclo de dar, dar y dar y luego entonces paramos para luego dar más y luego parar. Es mas conveniente si priorizamos nuestras actividades y logramos mantenernos frescos aunque estemos trabajando. Hacer menos a largo plazo, en vez de hacer mucho en poco tiempo y no permanecer. Un líder una vez me dijo, “Si el enemigo no puede pararte, tratara de cansarte.” El ministerio juvenil es una carrera de resistencia no de velocidad.
En lo personal he luchado con cada uno de estos intimidantes enemigos. Y la verdad es que diariamente todavía lucho con cada uno de ellos. Pero podremos luchar en contra de ellos, si primeramente identificamos que existen. Luego debemos unirnos con otros líderes que nos apoyen y nos entiendan, lideres con los cuales poder abrir el corazón. El liderazgo puede ser un lugar muy solitario, pero todo es posible para el que cree. Podemos luchar y ponemos ganar. Dios está apostando en ti. Sí, se puede!    Autor: Falcon